viernes, 30 de agosto de 2013

Copa a Copa, Sobre la fermentación del Vino

Hola queridos lectores del blog, hoy quisiera hablarles de la fermentación del vino, que es la acción donde los azucares con ayuda de las levaduras y otras sustancias, se transforman en alcohol etílico y gas carbónico.

Fermentación: En los vinos blancos se fermenta solamente el  jugo de las uvas (Mosto) y a una temperatura que oscila entre los 12 a 16 grados Celsius.
Mientras que en los tintos se procesan con el grano, debido a que el hollejo de la uva es el que dará entre otras cosas color al vino, aportando sustancias esenciales para esta bebida, también la temperatura cambia y generalmente se fermentan entre los 24 y 28 grados Celsius.

En los rosados (también llamados de una noche) se vinifican con uvas tintas y el hollejo permanece solo algunas horas en contacto con el mosto. Luego de esto seguirá su fermentación, similar a la de los vinos blancos, es decir solo se vinificarán los jugos.

Maduración: Una vez retirado el escobajo los granos enteros van al tanque, empieza la etapa de fermentación y se empieza a desprender el anhídrido carbónico, que satura la atmósfera y provoca la sección de la materia colorante por parte de los hollejos. Los vinos obtenidos con este proceso son más frutados pero tienen menos concentración de color debido a la temperatura de fermentación.



Termo vinificación: Se trata de calentar la uva a unos 70 grados Celsius por espacio de un par de segundos (tiene la ventaja de ser un proceso rápido) se utiliza por lo general cuando la uva no está en perfecto estado sanitario. Al hacer esto se corre el riesgo de homogeneizar los vinos, por eso se debe tener mucha precaución en este proceso.

Termoflash en expansión: Este método consiste en macerar a alta temperatura el jugo en contacto con el hollejo durante un tiempo pre establecido que generalmente no supera los treinta minutos. Luego por un flash de vacio se evapora el agua contenida en el grano, se quiebran los hollejos y de esta manera se libera el color y los componentes fenólicos presentes en el jugo, se produce un enfriamiento instantáneo a menos de 30 grados Celcius, se separa el jugo del hollejo, se lleva a 8 grados Celcius y pasa a fermentación.
Los vinos tintos elaborados con esta técnica son de consumo rápido, fáciles de beber, de los llamados para todos los días, con muy buena intensidad  frutal y taninos suaves.


Escrito y redactado por Ricardo Grassi.

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